Incidente bochornoso. Harry Styles quería meter a su novia Emma Ostilly y a su amiga a su habitación del hotel donde se hospedan los One Direction en Auckland, Nueva Zelanda.
Era madrugada (3 a.m) y Harry Styles había visitado unos bares con su novia y su amiga la noche anterior. Los tres querían descansar en el hotel; sin embargo, por su estado, el cantante había olvidado las reglas internas de los One Direction: ¡Nada de chicas en la habitación!
Los guardaespaldas, tras intercambiar palabras con el cantante, impidieron que ingresaran Emma y su amiga al hotel.
Fotos créditos: Simon Runting/ Stephen D Antal/ Rex Features
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